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ToggleLa NIIF 9 Instrumentos Financieros reemplazó a la NIC 39 con efectividad global desde el 1 de enero de 2018. Establece el marco para reconocer, clasificar, medir y deteriorar los instrumentos financieros, así como para contabilizar las relaciones de cobertura. En Costa Rica, su relevancia aumentó con la Resolución MH-DGT-RES-0015-2026, que exige a los Grandes Contribuyentes Nacionales aplicar NIIF Plenas desde 2027. Este artículo explica los 3 pilares de la norma con orientación práctica para el contador costarricense.
- ¿Qué reemplaza la NIIF 9? Sustituyó a la NIC 39 en materia de instrumentos financieros para entidades que aplican NIIF Plenas; la NIC 32 sobre presentación sigue vigente.
- ¿Cuándo aplica en Costa Rica? En Grandes Contribuyentes Nacionales desde el 1 de enero de 2027, conforme a la Resolución MH-DGT-RES-0015-2026, y en entidades supervisadas por la SUGEF que ya la aplican.
- ¿Qué cubre la NIIF 9? 3 áreas: clasificación y medición de activos financieros, modelo de deterioro por pérdidas crediticias esperadas (PCE) y contabilidad de coberturas.
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¿Qué es la NIIF 9 y qué reemplaza en Costa Rica?
La NIIF 9 es el estándar internacional que rige los instrumentos financieros bajo el marco de las NIIF Plenas. El IASB la emitió en 2014 y entró en vigor el 1 de enero de 2018, reemplazando a la NIC 39 en sus 3 componentes centrales: clasificación y medición, deterioro y contabilidad de coberturas. La NIC 32, que regula la presentación de los instrumentos financieros en el estado de situación financiera, sigue vigente sin cambios.
El cambio más profundo fue el modelo de deterioro. La NIC 39 usaba un modelo de pérdidas incurridas: el contador solo reconocía una pérdida cuando existía evidencia objetiva de que el incumplimiento ya había ocurrido. La NIIF 9 lo reemplazó por un modelo de pérdidas crediticias esperadas (PCE), que exige reconocer el deterioro esperado desde el inicio del instrumento, incluso antes de que el deudor incumpla. Este cambio es de fondo, no solo de forma, y requiere datos históricos y proyecciones prospectivas.
En Costa Rica, la norma ya se aplica en entidades supervisadas por la Superintendencia General de Entidades Financieras (SUGEF): bancos, cooperativas de ahorro y crédito y otras entidades del sistema financiero. Con la Resolución MH-DGT-RES-0015-2026, su aplicación se extenderá a los Grandes Contribuyentes Nacionales que elijan NIIF Plenas desde 2027. Las empresas bajo NIIF para PYMES tienen su propio tratamiento en las secciones 11 y 12, más sencillo y sin el modelo PCE completo.
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¿Cómo se clasifican los activos financieros bajo NIIF 9?
La NIIF 9 establece 3 categorías de medición para los activos financieros, determinadas por 2 factores: el modelo de negocio de la entidad para gestionar esos activos y las características de los flujos de efectivo contractuales del instrumento. La siguiente tabla resume las 3 categorías con sus criterios de clasificación, medición posterior y ejemplos típicos para el contexto costarricense.
| Categoría | Modelo de negocio | SPPI test | Medición posterior | Ejemplos en Costa Rica |
| Costo amortizado (CA) | Mantener para cobrar flujos contractuales. | Sí: flujos son solo principal e intereses. | Costo amortizado con el método de interés efectivo. Deterioro PCE. | Cuentas por cobrar comerciales, préstamos otorgados, instrumentos de deuda mantenidos a vencimiento. |
| Valor razonable con cambios en OCI (FVOCI) | Mantener para cobrar y para vender. | Sí: flujos son solo principal e intereses. | Valor razonable; cambios en OCI hasta la baja. Deterioro PCE en resultados. | Bonos del Gobierno de Costa Rica mantenidos para gestión de liquidez con posibilidad de venta eventual. |
| Valor razonable con cambios en resultados (FVTPL) | Cualquier otro modelo de negocio, o elección. | No obligatorio (incluye instrumentos que fallan el SPPI). | Valor razonable; todos los cambios en resultados del periodo. | Instrumentos de capital (acciones sin opción OCI), derivados no designados como cobertura, portafolio de negociación. |
Una diferencia clave respecto a la NIC 39 es que la categoría no depende de la intención de la gerencia en un momento dado, sino del modelo de negocio establecido, que es más estable y difícil de cambiar. La reclasificación entre categorías solo procede cuando la entidad modifica su modelo de negocio, lo que la norma considera infrecuente. Esto mejora la comparabilidad entre periodos, pero exige definir el modelo de negocio de cada portafolio desde el inicio.
Para los instrumentos de capital, la NIIF 9 prevé una opción irrevocable: al reconocerlos inicialmente, la entidad puede elegir presentar los cambios en el valor razonable en OCI en lugar de en resultados. Esta opción evita la volatilidad en el estado de resultados, pero impide reclasificar las ganancias o pérdidas acumuladas en OCI a resultados cuando se vende el instrumento. Es una decisión que debe tomarse instrumento por instrumento, con criterio documentado.
¿Qué es el SPPI test y cómo determina la clasificación?
El SPPI test (Solely Payments of Principal and Interest) evalúa si los flujos de efectivo contractuales de un activo financiero son únicamente pagos de capital e intereses sobre el capital pendiente. Aprobar el SPPI test es condición necesaria para clasificar un activo a costo amortizado o a FVOCI; si el instrumento falla el test, va directamente a FVTPL. El modelo de negocio y el SPPI test funcionan de forma conjunta, no alternativa.
La norma define el interés como la compensación por el valor del dinero en el tiempo, el riesgo de crédito del deudor, el riesgo de liquidez y otros riesgos básicos asociados al préstamo. Lo que falla el SPPI son los instrumentos cuyo rendimiento depende de un subyacente distinto al crédito del emisor: bonos vinculados a índices bursátiles, instrumentos convertibles en acciones o con participación en utilidades, por ejemplo.
En la práctica costarricense, las cuentas por cobrar comerciales sin componente de financiación significativo superan el SPPI sin dificultad: el cobro esperado es el precio de la mercancía más, si acaso, un interés por el plazo de crédito. Los bonos soberanos costarricenses de tasa fija o variable referenciada a inflación requieren un análisis más detallado, ya que las condiciones concretas de la cláusula determinan si el ajuste es compatible con el concepto de interés bajo la norma. Documentar el análisis SPPI por instrumento forma parte de los papeles de trabajo del cierre.
¿Cómo funciona el modelo de pérdidas crediticias esperadas (PCE)?
El modelo de deterioro de la NIIF 9 exige reconocer una estimación de las pérdidas crediticias esperadas en todos los activos financieros a costo amortizado y en los de FVOCI. A diferencia del modelo de pérdidas incurridas de la NIC 39, el deterioro debe reconocerse desde el momento del reconocimiento inicial, aunque el deudor esté al día. El modelo general opera en 3 fases que dependen del cambio en el riesgo de crédito desde el reconocimiento inicial.
| Fase | Condición del instrumento | PCE a reconocer | Ingresos por intereses |
| Fase 1 — Sin deterioro significativo | No ha habido un incremento significativo del riesgo de crédito desde el reconocimiento inicial. | PCE esperadas en los próximos 12 meses. | Sobre el importe bruto del activo. |
| Fase 2 — Deterioro significativo | El riesgo de crédito aumentó significativamente desde el reconocimiento inicial, pero no hay evidencia objetiva de incumplimiento. | PCE esperadas durante toda la vida del instrumento. | Sobre el importe bruto del activo. |
| Fase 3 — Activo deteriorado | Existe evidencia objetiva de deterioro crediticio: incumplimiento, reestructuración o insolvencia. | PCE esperadas durante toda la vida del instrumento. | Sobre el importe neto (bruto menos provisión acumulada). |
El criterio para migrar de la Fase 1 a la Fase 2 es el aspecto más subjetivo del modelo. La norma establece una presunción práctica: si el activo lleva más de 30 días en mora, hay un incremento significativo del riesgo de crédito. Sin embargo, la entidad puede refutar esta presunción con información razonable y sustentable que demuestre que el retraso no refleja un deterioro real en la calidad crediticia del deudor. El umbral de 30 días es un punto de partida, no una regla absoluta.
Para calcular el PCE, la entidad estima 3 parámetros: la probabilidad de incumplimiento (PD), la pérdida dado el incumplimiento (LGD) y la exposición al momento del incumplimiento (EAD). Estos parámetros deben basarse en datos históricos ajustados por condiciones actuales y proyecciones macroeconómicas prospectivas. En Costa Rica, las entidades supervisadas por la SUGEF disponen de metodologías reguladas; las empresas no financieras deben desarrollar sus propios modelos con los datos disponibles de su cartera.
¿Qué es el enfoque simplificado de PCE para cuentas por cobrar comerciales?
La NIIF 9 permite un enfoque simplificado para las cuentas por cobrar comerciales que no contienen un componente de financiación significativo. Bajo este enfoque, la entidad reconoce directamente las pérdidas crediticias esperadas durante toda la vida del instrumento, sin evaluar si hubo un incremento significativo del riesgo de crédito. Esto elimina el seguimiento entre las 3 fases del modelo general y reduce el esfuerzo de implementación para la mayoría de las empresas costarricenses.
La herramienta práctica más usada para aplicar el enfoque simplificado es la matriz de provisión. La entidad agrupa sus cuentas por cobrar por antigüedad de saldo, aplica tasas de pérdida históricas a cada tramo y ajusta esas tasas por expectativas prospectivas. La siguiente tabla ilustra la estructura de una matriz de provisión para una empresa costarricense con cartera de clientes en colones.
| Tramo de antigüedad | Saldo (₡) | Tasa de pérdida ajustada | Provisión PCE (₡) |
| Al día (0 días) | 10.000.000 | 0,5 % | 50.000 |
| 1 – 30 días | 4.000.000 | 2,0 % | 80.000 |
| 31 – 60 días | 2.000.000 | 8,0 % | 160.000 |
| 61 – 90 días | 800.000 | 20,0 % | 160.000 |
| Más de 90 días | 500.000 | 60,0 % | 300.000 |
| Total | 17.300.000 | — | 750.000 |
Las tasas de cada tramo deben derivarse del historial de cobro de la propia entidad, ajustadas por cualquier cambio en las condiciones económicas que pudiera modificar el comportamiento futuro de la cartera. Una empresa con clientes en sectores que atraviesan dificultades puede necesitar elevar las tasas aunque sus datos históricos sean buenos. Documentar el criterio de ajuste en los papeles de trabajo del cierre es indispensable para sustentar la estimación ante la auditoría y ante Hacienda.
El enfoque simplificado también aplica a los activos de contrato bajo la NIIF 15 (derechos sobre ingresos reconocidos pero aún no facturados) cuando no tienen un componente de financiación significativo. La clave es mantener una segmentación homogénea de la cartera, actualizar las tasas históricas al menos una vez por año y revisar los supuestos prospectivos cuando ocurra un cambio relevante en el entorno económico del cliente.
Tip Alegra: En Alegra Contabilidad puede hacer seguimiento de la antigüedad de cada cuenta por cobrar por cliente y por documento, lo que le permite construir la matriz de provisión PCE con los datos reales de su cartera. La trazabilidad por comprobante facilita identificar los saldos que deben migrar de tramo al cierre de cada periodo, sin depender de hojas de cálculo externas.
¿Cómo trata la NIIF 9 los pasivos financieros?
Para los pasivos financieros, la NIIF 9 introdujo cambios menores respecto a la NIC 39. La mayoría de los pasivos se miden al costo amortizado con el método de interés efectivo, igual que antes. El cambio más relevante afecta a los pasivos designados voluntariamente a valor razonable con cambios en resultados (FVTPL): bajo NIIF 9, los cambios de valor atribuibles al riesgo de crédito propio de la entidad se presentan en OCI, no en resultados del periodo.
Esta modificación elimina un efecto contraintuitivo que generaba la NIC 39: cuando la propia solvencia de la empresa empeoraba, el valor de su pasivo caía y el modelo registraba una ganancia contable. Con la NIIF 9, esa ganancia va a OCI y no distorsiona el estado de resultados, lo que ofrece una imagen más fiel del desempeño operativo de la entidad.
Los derivados se clasifican por defecto como FVTPL, a menos que formen parte de una relación de cobertura designada y documentada. En Costa Rica, los derivados más comunes en empresas no financieras son los contratos de tipo de cambio (forwards de dólar) que las empresas con ingresos o pagos en divisas usan para fijar el tipo de cambio futuro. El tratamiento de cobertura bajo NIIF 9 puede reducir la volatilidad en resultados que produce la medición a valor razonable sin cobertura contable.
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¿Qué cambios introdujo la NIIF 9 en la contabilidad de coberturas?
La contabilidad de coberturas de la NIIF 9 se rediseñó para alinearla con la gestión real de riesgos. El objetivo fue cerrar la brecha entre la forma en que los gestores de riesgo diseñan las coberturas y el tratamiento contable que les permitía la NIC 39. La norma conserva los 3 tipos de cobertura pero flexibilizó los requisitos de designación, documentación y efectividad.
| Tipo de cobertura | Riesgo cubierto | Efecto en estados financieros |
| Cobertura de flujo de efectivo | Variabilidad en los flujos de efectivo de un activo, pasivo o transacción futura altamente probable. | La parte efectiva del cambio en el valor razonable del instrumento de cobertura va a OCI; se reclasifica a resultados cuando la partida cubierta afecta los resultados. |
| Cobertura de valor razonable | Cambios en el valor razonable de un activo o pasivo reconocido, o de un compromiso en firme. | Los cambios en el valor razonable de la partida cubierta y del instrumento de cobertura van a resultados del periodo, compensándose entre sí. |
| Cobertura de inversión neta en operación extranjera | Riesgo de tipo de cambio en una inversión en el extranjero. | La parte efectiva del instrumento de cobertura va a OCI (diferencias de conversión); se reclasifica a resultados al disponer de la inversión. |
Los 3 cambios clave respecto a la NIC 39 son los siguientes. Primero, desaparece la prueba cuantitativa del rango 80-125%: ya no es obligatorio que la ganancia o pérdida del instrumento de cobertura se mueva entre el 80 % y el 125 % de la partida cubierta. En su lugar, la norma exige demostrar que existe una relación económica entre ambos y que el ratio de cobertura refleja la práctica real de gestión de riesgos. Segundo, la NIIF 9 amplía la gama de partidas cubiertas e instrumentos de cobertura elegibles, lo que antes generaba asimetrías contables. Tercero, introduce el reequilibrio (rebalancing): cuando los elementos cubiertos o los instrumentos cambian de tamaño, la entidad puede ajustar el ratio de cobertura sin deshacer la relación y redocumentarla desde cero.
La documentación de la relación de cobertura sigue siendo obligatoria desde el inicio. El contador debe identificar la partida cubierta, el instrumento de cobertura, la naturaleza del riesgo cubierto y el método para evaluar la efectividad. Sin esta documentación, el tratamiento de cobertura no está disponible aunque la relación económica exista en los hechos. La disciplina documental es la que convierte la gestión de riesgos real en beneficio contable.
¿Qué entidades costarricenses se ven más impactadas por la NIIF 9?
El impacto de la NIIF 9 varía según el tipo y el volumen de instrumentos financieros de cada entidad. En Costa Rica, las organizaciones más afectadas son las que tienen carteras de crédito, portafolios de inversión relevantes o exposición a riesgos de tipo de cambio e interés. Entender el nivel de impacto ayuda al contador a priorizar los esfuerzos de implementación y a dimensionar el trabajo del periodo de transición.
Las entidades supervisadas por la SUGEF, como bancos, mutuales y cooperativas de ahorro y crédito, ya aplican la NIIF 9 y han desarrollado modelos de deterioro con metodologías reguladas. Para estas entidades, el reto está en el perfeccionamiento continuo de los modelos PCE, en la incorporación de variables macroeconómicas prospectivas y en el cumplimiento de las revelaciones cuantitativas y cualitativas exigidas en los estados financieros.
Los Grandes Contribuyentes Nacionales no financieros que aplicarán NIIF Plenas desde 2027 enfrentarán el mayor cambio práctico. Las empresas con carteras significativas de cuentas por cobrar comerciales deberán construir una matriz de provisión y actualizar las tasas de pérdida anualmente. Las que tienen portafolios de inversión en títulos valores deberán realizar el SPPI test y clasificar cada instrumento. Las que usan derivados de tipo de cambio evaluarán si les conviene designar coberturas bajo NIIF 9 para reducir la volatilidad en resultados.
Para las empresas medianas bajo NIIF para PYMES, el impacto es menor porque las secciones 11 y 12 no exigen el modelo PCE de 3 fases ni el SPPI test completo. Sin embargo, la transición a la tercera edición de la NIIF para PYMES desde 2027 trae ajustes en la clasificación y en el deterioro que el contador también debe revisar. Definir a qué marco pertenece cada cliente es el primer paso para dimensionar el trabajo de transición con suficiente antelación.
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Fuentes
- Asamblea Legislativa de la República de Costa Rica. (1971). Código de Normas y Procedimientos Tributarios, Ley N.° 4755.
- IFRS Foundation. (2014). NIIF 9 — Instrumentos Financieros. Vigente desde el 1 de enero de 2018.
- IFRS Foundation. (2018). Marco Conceptual para la Información Financiera.
- Colegio de Contadores Públicos de Costa Rica. (2024). Normativa profesional vigente.
- Dirección General de Tributación, Ministerio de Hacienda. (2026). Resolución MH-DGT-RES-0015-2026 sobre criterios contables aplicables.